EL FUEGO DE TU NOMBRE


 "Pensarte es encenderme"


Me gusta pensar en ti

cuando la noche se abre como un secreto,

cuando la piel recuerda

el lenguaje de las manos,

y el deseo se enciende

como un ritual de fuego.


Me gusta pensar en ti,

en la lentitud de un roce imaginado

en la musica que vibra,

entre los labios que aun no se tocan,

en la ternura que se vuelve,

un pulso ardiente,

un universo intimo.


Me gusta pensar en ti,

cuando cierro los ojos

y descubro que tu sombra,

es tambien mi refugio,

que tu voz se desliza

como  un rio sonoro,

que anuncia la llegada

de tus manos,

por las orillas de mi cuerpo.

Me gusta pensar en ti,

como quien se entrega al misterio,

como quien bebe lentamente,

la luz de otro cuerpo

y descubre que el amor,

también es un temblor,

una caricia que se expande,

hasta volverse cosmos.


Me gusta pensar en ti,

cuando el silencio se vuelve piel,

cuando el aire se enciende

en la memoria de tu aliento

y cada instante se transforma,

en un rito de deseo,un pacto de fuego

y nos envuelve sin palabras.

Me gusta pensar en ti

y en ese pensar me pierdo,

me entrego, me ardo,

como si el mundo entero,

fuese solo este instante,

donde tu nombre y el mio

se confunden en un mismo latido.

RITUAL BAJO LA LLUVIA.


 La lluvia me atraviesa como un conjuro

cada gota es un tambor que marca,

el ritmo de mi soledad.


Camino con el rostro abierto al cielo

siento que el universo me devuelve

el eco de tu ausencia.

El agua desciende como coro antiguo,

purifica mis pasos,

lava la memoria de tu piel,

pero deja intacto el vacío en mi pecho.


Soy parte de un ciclo:

la tierra bebe  mi tristeza,

el cielo la devuelve en tormenta

y yo me reconozco en esa danza infinita

donde el amor se extingue,

para renacer en silencio.


Después de ti,

la lluvia no cesa

pero me enseña que la soledad

puede ser sagrada.


FRUTO DE LUNA


  "La noche es templo y el deseo plegaria"


Mientras la luna desabrocha mi vestido,

todos los atomos de tu boca

se derraman en el lecho,

desnuda,exaltado mi cuerpo,

mi alma..pide perdon a mi locura.,

y es entonces que besas las plantas de los pies,

recorres el largo pedestal,

hacia la flor y sus petalos.


M i cabello danza en las sabanas,

al ritmo de tus labios,

respiro el vapor de tu aliento

mi pecho se abre como un templo,

y en tu mirada arde la aurora,

cada roce es un secreto consagrado,

cada suspiro, un universo que nos nombra.


Giro y giro, expandiéndome

atrapando en una bocanada,

espasmos ardientes,

deseo interminable,

Elucubrando en la mente,

el derrame tibio,

la fiesta,la dicha

del temblor ardiente bajo mi piel,


En la ultima exhalación,

la noche se abre como fruto,

mi piel se confunde con tu piel

y el universo estremecido nos abraza.


"

LA SEMILLA DEL AMANECER.


"

En mi piel germina la luz"


El  amanecer me toca como amante,

su luz recorre mi cuerpo.

y despierta la memoria de la piel.

esa piel que vuelve a ser territorio fértil-


Ya no hay cadenas.

solo la vibración de mi voz,

el pulso que se enciende

cuando me reconozco en el espejo,

como mujer que florece-


La sensualidad regresa como rio cálido

me acaricia desde dentro

y cada latido se convierte en promesa

de un deseo que ya no teme.

y que se abre al mundo con dignidad.


Renacer no es solo esperanza,

es fuego que danza en mis venas,

es la certeza de que mi cuerpo

es templo y celebración.

un lugar donde la vida se afirma,

con ternura y fuerza.


Y asi camino

con la piel encendida,

con el corazon dispuesto,

con la certeza de que el amor,

aunque cambie de rostro,

siempre vuelve a nacer.

 

EL DUELO COMO RIO.


 "La memoria no es cárcel,

es un cauce que nos devuelve lo vivido en forma de agua"

El duelo no grita, se desliza como rio lento,

acaricia las piedras del pasado.


Recuerdo tus manos,

no como ausencia

sino como huellas tibias,

que aun saben sostener mi piel en la memoria

como allí tus labios me recorren

como rio tibio que se desliza lento,

dejando en mi piel la huella húmeda,

de un deseo que no se extingue

sino que se convierte en caricia invisible.


El duelo se vuelve cuerpo

de aire que me envuelve,

y en la penumbra siento tu ausencia

como un abrazo que se disuelve.

pero aun conserva la dulzura de su calor.

Cada lagrima es un espejo

y en el descubro que amar, no fue un error,

sino un viaje a reconocerme.


El dolor se vuelve canto

una melodía baja

que acompaña mis pasos,

cuando la noche se extiende demasiado.


N o hay cadenas, sino un rio que fluye,

y en su corriente me dejo llevar,

sabiendo que toda agua, tardé o temprano

encuentra el mar..

LO VIVIDO ARDE TODAVIA


"La piel recuerda lo que la memoria calla"


Gracias  por las huellas que dejaste en mi piel,

por el lenguaje secreto de tus manos,

por la ternura que se volvió incendio en cada caricia..


Aunque la ausencia me duela,

agradezco el temblor de tus besos,

el roce que aun me recorre como un eco ardiente,

la manera en que tu cuerpo me enseño,

que la piel también puede ser un poema.

,

Hoy guardo la memoria de tu calor

la respiracion compartida en la penumbra

el estremecimiento de los instantes,

en el deseo que nos sostuvo como un puente.


Fuimos verdad

un amor escrito con dignidad y deseo

con la intensidad de quienes se entregan,

sin miedo a arder..


Me despido con gratitud

con la piel marcada por lo vivido,

con la certeza de que la belleza de uestro fuego,

supera la herida que ahora me acompaña-

.

Lo vivido arde todavia

y en ese ardor encuentro fuerza

encuentro ternura,

encuentro la memoria de un amor,

que me enseño a sentir con todo el cuerpo..


CUANDO EL SILENCIO TOCA LA PIEL



 "El silencio es mi rito: un umbral donde me desnudo de la perdida y renazco en mi propia llama"

El  silencio no es vacío,

es piel que se posa sobre la tuya,

un roce invisible que enciende la memoria

sin desgarrarla.


Es un amante secreto,

que se desliza sobre tus labios cerrados

que te besa con calma

y te recuerda que aun respiras

que aun ardes.


Perder un amor no es perder el deseo

es descubrir que la llama habita

en la penumbra suave de la espera.


El silencio se convierte entonces

en un lecho secreto,

donde tu cuerpo se reconoce poderoso

donde cada estremecimiento,

es promesa de renacer.


El silencio no te  abandona

te acaricia como un rio lento

te envuelve como abrazo desnudo,

y en su hondura:

te devuelve la certeza,

que eres tu la que florece

aunque el amor se haya ido.