musics

PACTO SECRETO


Llueve, llueve
y yo me siento desnuda,
un velo me cubre,
un color de deseo.

Caes y en ese desplomarse
entiendo que no es un sueño
Y caes dulce,
entretejiendo mis cabellos,
adivinando mi frente,
mi boca.
Llueves sobre mi pecho,
tibio, guarecido, noble
vas y vienes
incendio de mi larga noche.

Y sueño con otras noches,
madura,
envuelta por la pólvora
de tus manos,
columna de serpientes que despiertan
el voluptuoso deseo en mis ojos.

Sonámbula o despierta
me adhiero a tus formas,
nado honda,
por las espesas olas de tu sangre,
tiendo los dedos y mi tacto se prolonga,
uniéndose al tuyo,
sediento, ávido y vibrante
en el secreto pacto
…que hacemos cada noche. 

SOY YO.


 


Sí, soy yo;
 soy yo quien te llena de caricias en el amanecer de cada día
 y también quien se esconde en la maraña de tus pensamientos cada noche,

envuelta en los hilos que me tejes, 

en la suave brisa de tu aliento,
en el eco de tus susurros,
en las caricias de tu cuerpo.
Embelesada y mecida en tus arrullos,

 adormecida me mezclo entre tus
sueños;

 entregada a la cálida seda de tus manos,

 encandilada en elsentir de tu boca, 

prendida a la ternura de tu alma,

 embriagada del deseo de amarte,

 de saberte en mi dentro y sentir que encendida en tu mirada,

 tú vas encendiéndome con tu dulce hoguera.

Estoy, ...estoy; con la boca rebosante de los besos que te debo,
deseosa de pagártelos y seguir siendo deudora.
 Los besos con que ahora te envuelvo,

 quiero que me los reclames otra vez esta noche y mañana.
 Besarte...besarte...y besarte y no dar por saldada la cuenta.
Que tu piel nunca se sacie de la caricia de mi boca insaciable.
 Que tu boca y la mía se junten para descubrir los rincones más secretos y
nuestros propios misterios.

 Poso mis labios en el valle de tu vientre,
en el pocito de tu ombligo 

y desgrano lentamente todos esos besos cálidos y  húmedos que tu ser  me reclama. 

Soy yo, yo quien
reclamando estoy todas tus caricias,  todo mi deseo de que reconozcas mi hoguera
,de que me poseas,

 tú me lo agolpas con ese querer que de ti me viene y me invade.
Te acaricio entero y me gusta imaginarte, arder,
en tu adorable cuerpo que pienso.,

UNA NOCHE CONTIGO


De tu mano puedo atravesar distancias

la oscuridad de una y todas las noches.

He alcanzado la noche...he llegado a ella

estoy por acertar ,al suponer que arderíamos,

que crearíamos nuestro propio y acogedor infierno

con el calor loco del alma, con lo descarado del cuerpo.


Te pienso y surge una sonrisa,

de la misma naturaleza, libre y osada,

porque se genera desde tu amor,

desde tu dedicatoria...desde tu deseo.


Y a mi me encanta tu deseo,

poder soñar con complacerlo ,toda la noche,

con cierto mimo ,delicado y profundo,

la mañana que tarde lo que quiera

de repente estaremos crecidos y entregados

a la nada efímera...al todo eterno.

a los sentires desnudos...y redondos

profusos; emanan del amor y la pasión.


Me encanta encontrarme con tus sonrisas cada día

me hace creer en un futuro sin domesticar.

Que se hace voluntario para todo.


Desde el primer día

existe un brillo en mis ojos

que canta y murmura

bellas oraciones de amor.

DESPACIO



 Se apaga...despacio, la luz de tu cuerpo

tu amor. Pequeña dadiva, luz efímera; 

Que aunque me empeñe en sustentarlo,

 tan despacio al final del día ,igualmente, té pierdo.


El dolor al que me aferro sin sentido

ahora es limitado y manejable.

eres otro en esta voz que no conozco.


¿Serás amor, un largo adiós que nunca termina?

Tanto te abrace ,tanto  deseo en los rostros;

tanto fuego en nuestra piel aglutinada.


Ambos sabíamos que era cosa de locos

demasiado pecado para mi alma

demasiado peligro para una sola vida.


Entonces vida mía...

algo de ti se queda conmigo ,

algo de mi se va contigo.




COMPLICIDAD


 

Las sombras se estrellan
contra los rayos de la luna.
Las olas llegan con alucinados golpes a la orilla
y solo un vuelo de gaviotas anuncia
encuentros de miradas  cómplices.




Puedo contemplarte en silencio
y alimentar mi codicia
en tu frente, tus ojos… tus manos.
Tus labios sonríen rompiendo
el silencio solitario en las horas inmóviles ,
tragando el aire que sostenía
el resabio de una mueca triste.


Y en tus manos el arco iris para mis ojos vacíos,
ahora abiertos en tu cuerpo de hojas y alas,
apartado de misterios, entregado como niño.


Y nos llevo la noche a buscar aproximaciones
en tierras vírgenes,
arriba de un asombro insospechado.

Fue entonces,
que vislumbre el hielo de mis silabas
derritiéndose en tus labios,
encerrado el entorno en islas
con los enigmas del lenguaje,
ahondando tus ojos claros
en mi desnudez más profunda.

Y me pregunté...
cuanto había tardado esta belleza
por que siempre se abren ventanas
y ojos que la miran
para escribir un nuevo poema
…después de las tinieblas. 

NUESTROS SUEÑOS

  Mi mano acaricia tu sueño,

y para mejor acariciarlo,

se convierte ella también en sueño


.Entonces tu sueño,

se convierte en mano 

para corresponder a esa caricia

Despierta; ame tu presencia inalterable 

lícita y sutil,

conducida también de un modo lujurioso 

capaz de sucumbir mi resistencia.


De tu voz la sentencia: "Entrégate;

muéstrame la oscilación de tu espalda,

el vaivén de tus caderas,

Déjame caer ,en

en el abismo entre tus piernas


Árdeme ,habítame,



Regala  al iris de mis ojos

 la sensual visión de ver

desnudarte con los ojos cerrados;

libera la protesta de tus senos, cada noche por mi ausencia.

Báñame con  tu humedad;

Ahógandome de placer,

y en ese vuelo ,muérdeme el alma.

Sálvame,

de esta implacable

necesidad de t

DESDE LAS SOMBRAS


 Misterioso y entre sombras,

 como un dedo que rasguña mi desvelo. 

Nace un gemido que me atrapa estremecedor…denso.

sube y baja sostenido en el aire, se disfraza,

burlándose de mi asombro. 

Mi deseo,
 se abre violento; sucumbe al misterio que tu mirada esconde, 
exhala humedad cada uno de mis poros. 

Apareces, 
posesionando mis dominios y todo en mi se hace sospecha.
 Un halo embriagador cae, 
rompe el silencio,
 mi estupor crece,
 mientras resbala la insinuación del tacto. 



Te descubro, me descubres.

 Y se abre lento,
 acaso umbrales de hoguera,
 acaso tibios rumores.

Susurraste:
"Déjame conocer
-con mi lengua incluso-
tu preciosa obscuridad,
Déjame conocer,
el húmedo y suave sendero
a tu hermoso santuario.
Déjame  ver tu sonrisa,
cuando en la cúspide, cierres tus ojos".

 Y es entonces que de noche ojos, bocas y dedos se hunden en deslices luminosos sobornables,
 al amor que brota entre las sombras.