
Mí vientre será rosa tus dedos deshojarán los pétalos. Tus ojos sospecharán certezas en noche bravía y fértil. Tu boca, vasija contenedora de zumos tibios. Mi aliento acariciara tu cuerpo Como una serpiente. En mi gruta crecerá el amor Y más amor nacerá en perfecta guarida de fulgores y frenesí. Sabana de húmedos secretos y seguirá el relámpago aún después del canto del gallo aún después del amanecer. |